martes, 1 de febrero de 2011

Si siguen apretando la tuerca...

Luis Manuel Brito Ureña

En 1984 presenté mi tesis en la Universidad, y 3 años después, la UASD me pidió permiso para publicarla. Me refiero a mi libro sobre el merengue y la realidad existencial de los dominicanos.

En el Liceo de Moca hace ya unos cuantos años vi una pancarta desplegada a todo lo largo que contenía una frase supuestamente escrita por Juan Bosch, pero luego supe que pertenecía a un escritor sudamericano del siglo 19. Esa frase más o menos decía que había que conocer bien el pasado para saber cómo debíamos actuar en el presente y el futuro.


Pues parece que sus discípulos no le están haciendo caso a eso (como tampoco a muchas de las cosas que él y Duarte proclamaron; aunque les hacen homenajes a cada momento).

Creo que no hay razón para que en la Santa Cena los partidarios del apóstol Juan se coman casi la totalidad del pan que Jesucristo les ha entregado. Pues entonces, de nada sirve la abundancia que se refleja en esa mesa.

La historia, y las acciones del día a día, son una buena guía para enseñarnos que los demás no somos tontos, aunque a veces padezcamos de un prolongado letargo tropical.
En Túnez y en Egipto han surgido ejemplos de lo fácil que es despertar de ese letargo. 

Y esto nos hace recordar al compositor Ramoncito Díaz cuando escribió para Wilfrido el merengue que dice: “yo le decía a mi país, que eso venía por ahí”.

 Y yo me pregunto, si a esos que despiertan, pueden venirles después con letanías y dichos baratos, para que se mantengan tranquilos?

O pueden venirles con palabrerías burdas y comisiones conciliatorias, como estamos cansados de escuchar y de ver actuar, prohijadas precisamente por los que causan o apoyan los males?

Humillándonos no nos van a vencer. Las fronteras de los capaces y los aparentemente incapaces están muy bien definidas, y muchas veces es un asunto de encontrar oportunidades, no siempre conseguidas en buena lid. Ya los perros no se amarran con longanizas, y la Inquisición, aunque algunos quisieran revivirla, ya hace tiempo que murió.

Parangonando a Emilio A. Morel en “Llena el Morrito”, y en consonancia con el líder Bosch, todavía hay personas que tenemos vergüenza y dignidad y no estamos dispuestos a arrodillarnos por un empleíto.

Luis Kalaff, fallecido el año pasado, es uno de nuestros compositores más prolíficos, y uno de los que mejores reflejan la realidad dominicana en sus merengues.

Él nos dice:

“…unos piensan en barrio nuevo; otros en carretera; pero todo se le olvida; cuando empuñan la tetera”.

“Si siguen apretando la tuerca; se puede correr la rosca; se puede dañar la cosa”.

(Aunque….más dañada de lo que está…).

No hay comentarios: