lunes, 6 de febrero de 2012

Opinión


Asco e indignación

Por : Luis Manuel Brito Ureña

El sábado hubo un naufragio de dominicanos que iban para Puerto Rico. Ya eso ha dejado de ser noticia. Pero no deja de entristecernos y de hacernos sentir poco orgullosos de este sistema de vida. Ante ese hecho, recordé lo que escribí en el periódico “HOY” el 13 de abril de 1985. Leamos:

“Sobre la otra cara de Cuba

Sr. Director: 

De nuevo vuelvo a ocupar su amable atención y ocupación para que a través de su medio de comunicación me permita dirigir algunas palabras al Sr. Frank Arredondo con motivo de la exhibición del documental “La Otra Cara de Cuba” a través del programa “Quorum”.

Yo no pretendo, Sr. Arredondo, defender a Cuba, porque a Cuba no la conozco. Pero, acaso no se preguntará usted si muchas de esas cosas narradas en ese documental no estarán sucediendo aquí en R. D., donde hay una supuesta Democracia? ¿Qué decir respecto a tantos abusos contra los necesitados, de comerciantes y autoridades?

Sería interesante (y tal vez no, porque lo que está a la vista no necesita espejuelos) que usted se leyera la columna de P. R. Thompson del día 11 de abril pasado, para que diga si ese señor, tan prolífico y sagaz y de tanta seriedad, está diciendo verdad o está diciendo mentira.

Yo no defiendo a Cuba. Tampoco la ataco. No la conozco. Pero sí defiendo a tantos y tantos profesionales como yo, que viven de frustración en frustración; a tantos indigentes, que no han podido cultivar su mente, como yo, y que vegetan entre promesas incumplidas y promesas sugeridas, y de trinchera en trinchera, como todo soldado en guerra, desesperado, que sabe que al final de tantos hoyos y de ese constante saltar, encontrará su tumba, con pena, pero sin gloria, más que para El General, haya ganado o haya perdido, pero General al fin.

No defiendo a Cuba. No la conozco. ¿Pero qué ganamos con acentuar el odio al comunismo, a Cuba, a Nicaragua, a Fidel, si no resolvemos los mismos problemas que en esas campañas se dice que existen allí? ¿Dónde está el arroz de Inespre, que ni haciendo fila se consigue? ¿Dónde el gas propano? ¿Y dónde las supuestas conspiraciones abrileñas, que no son otra cosa que el sentir de un pueblo que sangra y que con derecho, y sin él, se queja?

Como se nos ha vendido el comunismo como lo peor del mundo, como el mismo diablo en candela (como si los cucos existieran todavía; y el serlo o no serlo, no lo discuto), cuando nos sentimos flagelados por el hambre o por las cosas del PRD, acudimos a decir: ¡Pero esto es el comunismo!

Señor Arredondo, en ese documental predominó la unilateralidad. ¿No sería conveniente que por su programa también se pasara la otra cara de la moneda, como esos rollos de película que sobre la lucha en El Salvador a Velásquez Mainardi incautaron en el Aeropuerto Las Américas?

De aquí también se quiere ir mucha gente (y no hay tanta libertad, tampoco, para hacerlo), y si usted quiere comprobarlo, postúlese a la Presidencia, gane, y luego, ponga un barco a disposición en el Puerto, y notará que serán más los que, desesperados, se maten por subir, que los que suban. ¡Es que esto no está fácil!

¿Este no es un gobierno democrático?
¿Aquí no se respeta la libertad de expresión; la libertad de Prensa?
¿Y entonces?

¡Yo no defiendo a Cuba. No la conozco. Yo defiendo a los dominicanos!

Continuaré escuchando su programa aunque se me peguen las pestañas al levantarme”.


No hay comentarios: